Surprise Me!

Ángel Antonio Herrera: "Los famosos de España no leen, ni a mí ni a nadie"

2026-04-27 10 Dailymotion

<p>Ángel Antonio Herrera creció en Albacete, lejos del ruido de los focos, en una infancia de provincias marcada por la sobriedad y la melancolía temprana. Él mismo reconoce que cumplía "el tópico de aquel que parece decantado a hacer algo que tenga que ver con la fiebre de lo creativo". Fue un niño serio, casi solemne por momentos, que heredó de su padre el amor por el lenguaje, la palabra y la Generación del 27. </p><p>Su llegada a Madrid supuso un punto de inflexión. Desembarcó en la capital dispuesto a ejercer el poder de la escritura y fascinado con las tertulias literarias del Café Gijón. "Llegué en la última época, en la que todavía había algún poeta del 27. José Lucas, el padre de Antonio Lucas, me abrió muchas puertas, pero me vine sin padrino". </p><p>Su primer gran trabajo fue en la revista Interviú. En esas páginas, donde convivía la provocación y el periodismo de oficio, Herrera encontró un espacio para desarrollar una voz propia y reconocible, especializándose durante más de veinte años en las "crónicas de la noche madrileña". Después vendría Tómbola, un programa excesivo e incendiario que lo convirtió en rostro televisivo. </p><p>Compaginar estos dos ecosistemas, el riguroso mundo del periodismo con la frivolidad de las tertulias del corazón, parece contradictorio, pero Ángel Antonio siempre presume de ser una persona poco convencional. "Es verdad que luego la cosa derivó en ciertos personajes de garrafón, que yo llamo así, y yo me separé bastante de la crónica social. La televisión hizo personajes más poderosos que los famosos que hacían televisión. Es decir, aquel que salía en televisión, aunque fuese solamente un trimestre, se convertía en alguien más famoso que aquel que tenía una carrera musical o de actor de toda una vida. A a mí eso me desencantó mucho y me aparté de todo aquello", asegura. </p><p>

Buy Now on CodeCanyon