Una empresa de colectivos fue declarada en estado de emergencia y advirtió que podría reducir las frecuencias por falta de recursos. La medida impacta directamente en miles de usuarios que dependen del servicio para trasladarse a sus trabajos, en medio de un escenario de creciente incertidumbre.<br /><br />A la par del conflicto, hay miles de familias afectadas por la crisis económica, con dificultades para sostener alquileres o incluso acceder a una vivienda, mientras crece el debate por los subsidios al transporte. La posibilidad de aumentos en las tarifas, con boletos que podrían superar los $2000, pone en duda la accesibilidad del sistema y expone una realidad cada vez más crítica para los sectores más vulnerables.
