Las elecciones presidenciales que tenemos esta semana son una oportunidad para reflexionar sobre la política colombiana; más allá de las votaciones, sobre las posibilidades reales de la ciudadanía de incidir en las decisiones públicas. Estas elecciones son también una oportunidad para recordar que el sistema político colombiano sigue siendo desigual, y que las desigualdades políticas terminan siendo, a su vez, causa y consecuencia de las muchas otras desigualdades socio-económicas que existen en el país.
