Colombia enfrenta un gran reto hacia la construcción de paz y de seguridad. Sus cárceles, con altos índices de sobreocupación y violencia, no son instituciones para que los individuos regresen de nuevo a la vida en sociedad, sino que, en la mayoría de casos, amplían las heridas y el camino hacia el crimen. "¿Qué falta para que el país tenga un sistema de resocialización y de justicia más humano?" es la pregunta central de esta investigación.
