El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha dinamitado cualquier esperanza de una resolución rápida al conflicto en Oriente Medio tras desmentir categóricamente un informe que sugería que Irán y Omán gestionarían conjuntamente el tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz como parte de un acuerdo para poner fin a la guerra. En una tensa comparecencia ante su gabinete, Trump fue contundente al afirmar que "nadie va a controlar el estrecho" y lanzó una advertencia directa a Omán, país con el que EE. UU. mantiene vínculos históricos: deben comportarse según las normas internacionales o Washington tendrá que "volarlos por los aires".
