En medio de la zozobra que dejó el doblete sísmico que afectó al país, cientos de niños disfrutaron de una jornada especial en el Paseo Los Próceres, en Caracas. Con juegos, actividades recreativas y espacios lúdicos, las familias buscaron devolverles una sonrisa a los más pequeños, quienes vivieron con angustia los pasados movimientos telúricos. La actividad sirvió también como un mensaje de resiliencia y normalidad para la infancia venezolana. teleSUR
