Pruebas procedentes de documentos de la industria del tabaco revelan que empresas tabacaleras han <br />actuado durante muchos años con el deliberado propósito de minar los esfuerzos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su lucha contra el consumo de tabaco. Este intento de subversión ha sido minucioso, bien financiado, sutil y, de ordinario, invisible. La publicación de millones de páginas de documentos confidenciales de empresas tabacaleras, como resultado de pleitos contra la industria del tabaco en los Estados Unidos de América, ha sacado a la luz sus actividades en oposición a los esfuerzos de la lucha antitabáquica. Que empresas tabacaleras se opongan a las propuestas de lucha antitabáquica no es una sorpresa para nadie. Lo que ahora queda claro es la escala y la intensidad de sus estrategias y tácticas, a menudo engañosas. Los propios documentos de empresas tabacaleras ponen de manifiesto que veían a la OMS como uno de sus principales enemigos.