La práctica de sombreo mediante el blanqueo de la cubierta de los invernaderos, a base de carbonato cálcico, es una práctica habitual en el sudeste español, que surge de la necesidad de reducir la temperatura del interior, durante las estaciones más cálidas del año. <br />En estos invernaderos, es habitual la incorporación de mallas anti-insecto en las ventanas, para proteger a los cultivos de la entrada de plagas, pero esto, da lugar a reducciones considerables de la tasa de ventilación, lo que propicia que la ventilación natural resulte insuficiente para alcanzar un régimen térmico e higrométrico aceptable para el desarrollo de los cultivos, de ahí que se tenga que recurrir a la combinación blanqueo y ventilación natural. <br />La disminución de la temperatura mediante el blanqueo presenta como principal ventaja su efectividad a bajo coste pero a la vez trae consigo una serie de inconvenientes.
