Un asesino silencioso se está cobrando más vidas humanas en Afganistán que la propia guerra. Según las autoridades, el empeoramiento en la calidad del aire debido a la contaminación es responsable de la muerte de unas 3.000 personas al año, una cifra superior al número de civiles que perdieron la vida a causa del conflicto el año pasado. Un informe de AFPTV
