Irán reprime con dureza las manifestaciones que por todo el país, reclaman al gobierno que deje de desecar el Urmia, construyendo más embalses en los alrededores de uno de los lagos de agua salada más grandes del mundo En los próximos años el lago podría secarse completamente, provocando una catástrofe ecológica y el desplazamiento de millones de personas. http://es.euronews.net/
