Un cohete Kasam cayó sobre el patio de un jardín de infantes en la localidad de Sderot. Afortunadamente, el lugar estaba vacío y no se registraron víctimas. Este hecho no es un fenómeno aislado, sino que ocurre en el contexto de un recrudecimiento de la tensión en la frontera que separa Israel de la franja de Gaza. A sólo dos semanas del regreso de los niños a las aulas, sin que las escuelas hayan sido fortificadas como ordenó la Corte Suprema de Justicia, no se vislumbra pronta solución para las terribles circunstancias que sobrellevan diariamente los residentes del poblado sureño.
