El día martes, las fuerzas del gobierno sirio reafirmaron su control sobre los suburbios de Damasco luego de hacer retroceder a los rebeldes hasta las puertas de la capital.<br />Por su parte el gobierno de Rusia advirtió que un esfuerzo internacional para resolver el conflicto, podría, lejos de llevar a la paz, conducir a una guerra civil.<br />Mientras tanto, los diplomáticos occidentales y árabes continuan presionando al presidente sirio, Bashar al-Assad, reclamando por la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, la cual solicita su renuncia para terminar con los 10 meses de levantamiento contra el dinástico régimen de su familia.<br />El proyecto de resolución de las Naciones Unidas en Siria, pide que el presidente Assad entregue el poder al vicepresidente, e insiste en que no se implementarán fuerzas extranjeras en el país. El texto, cuya redacción ha sido dirigida por Marruecos, insiste en que no obliga "a los Estados a recurrir al uso de la fuerza ni a amenazas violentas."
