Liberia es un país debastado por 14 años de guerra civil. A pesar de la intervención eventual de las Naciones Unidas, la mayoría de los jóvenes de Liberia viven en la pobreza extrema, rodeado de suciedad, drogas y prostitución. Los ex niños soldados que se vieron obligados a ir a la guerra han sido abandonados a su suerte, los jefes militares asesinos que practicaban el canibalismo ahora son llamados líderes comunitarios. <br /><br />Las nuevas milicias están al acecho, esperando la oportunidad para recuperar su país de un gobierno que muestra desconfianza.
