El hombre valiente no es el que no tiene miedo, sino es uno que logra superar sus miedos. Hemos visto esta mañana que Josué tenía sus miedos - ¡¡y con razón!! Pero Dios y sus contemporáneos le animaban a enfrentar sus miedos y ser valiente. Y ¿cómo podemos imitar a Josué? Pues una pieza fundamental es creer que Dios es capaz y quiere cumplir Su promesa de acompañarnos en cada instante y darnos la fuerza necesaria para cada circunstancia. Y Josué descubrió esto al iniciar su carrera de ser el sustituto del gran líder Moisés. Durante 50 años (10 años más que el mismo Moisés) Josué tuvo que mantenerse firme en sus convicciones contra “viento y marea”, por lo tanto vamos a poder aprender mucho de sus aciertos y de sus equivocaciones- pero el inicio es, como hemos visto esta mañana, “La vitalidad de la promesa de Dios de Su presencia”.Te animo a ir leyendo el libro de Josué, tomando apuntes (¡con preguntas!) para compartirlos en tu Grupo de Hogar. Vamos a disfrutar aprendiendo a cómo podemos ser valientes – y cómo podemos ayudar a otros a ser valientes también. ¡Hay unas riquezas tremendas en este libro! (¿No lo habías leído antes? Pues ahora es una oportunidad de descubrir muchos diamantes de verdad). Tuyo deseando aprender a ser valiente también, Eduardo Bracier (Pastor)
