Cuando Caleb era joven recriminó a toda la nación hebrea por su falta de confianza en el Dios que la había sacado de la esclavitud en Egipto. Perdió la batalla. Cuarenta años más tarde el pueblo de Israel empieza a darse cuenta de que “el joven” Caleb tenía toda la razón. Pero la historia no terminó ahí.Al tener 85 años su fe era tan robusta (si no más) que años antes. ¿Cómo te deja el cuerpo esto? 1.- Tenemos entre nosotros jóvenes que se levantan y hacen oír su voz y “nadan contra-corriente” y no les da vergüenza confesar su fe ante cualquier persona. ¡Bravo por ellos! Así vivían los primeros cristianos, y también multitudes durante los siglos que vinieron después. (¿Sabes que cada 5 minutos muere un cristiano por su fe en alguna parte del mundo?). Son valientes. 2.- Tenemos entre nosotros personas mayores que han vivido años muy duros,han visto y experimentado cosas muy duras y siguen con la cabeza en alto testificando de la fidelidad de Dios en sus vidas. ¡Bravo por ellos! Son valientes. ¿Cómo vas desarrollando tu fe? San Pablo dijo que la fe viene por el oír y el oír por la palabra de Dios. En otras palabras, podemos alimentar y fortalecer nuestra fe con la cuidadosa lectura y meditación en las Escrituras. Te animo a utilizar, día tras día, las lecturas (y notas) que señalamos detrás del Boletín semanal. Tuyo deseando también ir fortaleciendo mi fe durante esta semana, Eduardo Bracier (Pastor)
