Mary empieza a encontrar su lugar en Londres, pero algo que escucha por casualidad golpea su recién adquirida confianza. Mr. Hayward despierta su mente y su corazón al introducirla en la poesía, aunque la conexión entre ambos se complica por el compromiso de él. Mary queda atrapada entre el deber, una nueva amistad y la posibilidad del amor.
